Prohibirme la vista del sol todas las mañanas no fué la solución, sigo siendo igual de salvaje, igual de pasional, igual de amanerado y vulgar.

Prohibirme el color, la música, el contacto con las criaturas como yo y la luz de la luna en mis pupilas, tampoco.

No escribo en prosa, el verso me complica. tampoco me creo poeta, ni filosofo, ni crítico capacitado de la sociedad en la que me sumerjo.

Escribo sí, emito mi manifiesto cada vez que redacto lo que mi corazón imperiosamente necesita sacar a flote, vomitar, liberar como espora alucinógena al planeta.

No me considero artista por hacer lo que hago, pero los títulos no definen, segmentan; y sín visualisarme íntegro no podés juzgar el acto cometido por mis manos, mi cerebro, mi lengua, labios y dientes.

Si amas mi oscuridad, mis sombras y medios tonos, la claridad que en mí rehuye te encontrará dispuesto.

Siempre fué compañera, no me dejó de lado ni lo hará, está impresa en mí como la tinta que llevo conmigo.

Si amas mi oscuridad amarás mi luz, que es tibia, que es de más de un color, que no se compara con ninguna y ninguna la envidia.

Bajo el reflector, bajo el sol o la luna, ámame cuando las nubes acaricien mis mejillas y me encuentre entre gaviotas.

Que mis palabras trasciendan mi esencia, 

y con mi esencia se dispercen por el mundo.

Soy espora, soy partícula, soy protón y electrón.

Movimiento y acción, proyección y divague.

Desacato constante al patrón estipulado, 

burla incontenida al estereotipo divulgado.

Si algún día llegases a comprenderme en naturaleza y ridiculez,

comprenderías mi ojos y con ellos, mi mirada sobre el mundo.

Si algún día llegases, no sé si sería tan divertido, tan retorcido y misterioso mi pensar.

Es ponerme a prueba, es probar el tesoro de lo no resulto.

Si algún día, llegase yo a desenvolver lo que con tanto recelo, empedernido empaqué,

ese día sería aire, sería vuelvo, sería libre.

Cuando termine la fiesta, la fiesta devorará su falsa imagen.

La luz se posará en sus rostros, la verdad se divisará clara e ingenua.

Cuando termine la fiesta, yaceran desnudas caras sin maquillaje, sin distorción planificada, sin sonrisas dibujadas.

Con ojerosos ojos y pupilas dilatadas, cada quién conocerá lo que entre sombras y destellos le ocultaron.

Cuando termine la fiesta, descubrirán al fin el engaño, se sumiran en la risa, o en el llanto.

Don’t need drugs to get high, don’t needa smoke weed to smile-
No needles, no regrets, just love, just fine-

— kw

Soy caballo en el horóscopo chino, soy sagitario en el zodíaco, puedo ser potro, también yegua-
Te voy a encontrar entre sueños, te voy a traer de vuelta, vas a ser mío, yo sé, esta noche.

— KW.

Nos dedicamos a romper cada una de las reglas que algún día nos impusimos concientes, nos volvimos oscuros, más de lo que la sociedad puede tolerar, nos pintamos la piel, nos perforamos y dejamos perforar.

Los obstaculos nos guiaron en caminos llenos de recovecos faltos de luz, llenos de tentación, el pecado transformado en cotidiana realidad, realidad que buscamos al escapar… perdimos el rumbo.

Nos pintamos si, perforamos, si. Pecamos y aprendimos, inconcientes pero sintiendo, padeciendo, grabando en el alma, grabando con las manos, con la lengua, con la nariz, ojos y corazón.

No somos maquinas pero actuamos como autómatas. Buscamos el camino de vuelta pero… de vuelta a dónde?

Y en semana santa festejamos los pecados, empezando por la pereza, acabando con la gula.

— KW